¿Cómo estás?

Todos cuando saludan

¿Les ha pasado que cuando les preguntan cómo están realmente no saben qué decir? Y no es que estés mal o estés bien, sino que es una pregunta de la que realmente no sé su propósito más allá de iniciar una conversación.

Me sentí inconforme

Este fin de semana un amigo me hizo esa pregunta y se me quedó viendo, como esperando una respuesta larga y tendida. Yo ya había agotado mi vocabulario cuando le contesté «Bien, todo muy bien». Él seguía viéndome esperando una historia, entonces comencé a contarle lo que estaba haciendo, cómo son los clientes, cómo va la novia y algunos detalles de dieta y hábitos de salud.

Cuando terminé de contarle todo eso, me comentó que qué bueno que me va bien y me dijo que no mucho ha cambiado, pero que me veía feliz… «No mucho ha cambiado«. Esa frase no me encantó. Esa frase me hace pensar en que sigo en el mismo lugar. ¿Se han sentido así?

Después, en mi intento por descubrir por qué es que no me gustó esa frase llegué a la conclusión de que siempre he visto al cambio como hermano/ socio del progreso. Entonces, si no hay cambio, no debería de haber progreso. Y siendo como soy, alguien que busca siempre el progreso, no estoy dispuesto a aceptar esa realidad. Hay algo que no estoy viendo.

En las citas y pláticas con clientes y amigos es muy frecuente escuchar cuando alguien no está contento con su desempeño actual. He visto a personas súper talentosas, inteligentes y hábiles en su ramo diciendo que no están ofreciendo mucho o que tuvieron un error y que por eso se sienten defraudados. Incluso sienten que no son tan buenos en lo que hacen. ¿Te identificas? ¿Te has llegado a subestimar a ti o a tus resultados?

Patrañas

¡Esas son patrañas! Todas esas personas que han dudado de ellas, siento que también están perdiendo algo de vista. Estamos tan acostumbrados a ver logros y victorias que perdemos de vista el proceso. No quiero sonar redundante en que te fijes en el proceso, pero no hay mejor maestro que la repetición.

Entonces permíteme repetirte esto que ya has leído y escuchado para que lo puedas interiorizar mejor. El proceso de crecimiento no necesariamente implica aumento o cambio visible.

Crecer por crecer porque alguien más lo dice no es necesariamente una buena idea y no siempre es el camino.

Antonio Gaudí menciona varias veces que su más grande mentor es la naturaleza y que si alguien quisiera encontrar una respuesta o inspiración debería observarla a ella.

Así como el bambú tarda años en desarrollar sus raíces antes de asomar su tallo por arriba de la tierra, así son los procesos de crecimiento y progreso. A veces las plantas pierden hojas y flores en invierno sólo para florecer de mejor forma en primavera.

Reflexión

Sé que suena muy cursi todo esto, pero lo que no solemos ver es que el progreso es a veces invisible, casi imperceptible. Como en la escena de «El último Samurái» donde Tom Cruise describe al pueblo japonés como personas entregadas a la perfección de cosas sencillas. Así debemos mantener presentes nuestras metas ya que muchas veces parecerá que no hay progreso porque no se notan los cambios, pero hay que recordar que la continua acción con enfoque hacia una meta es progresar, entonces no nos perderemos entre el ruido del día a día. Sigue con tu meta y con tu progreso.

A veces para mejorar en eso a lo que estás dedicando tu vida sólo tienes que seguir dando pasos constantes.

Every journey begins with a single step.

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