Ya se tiene una idea general de como empezar y ya se habló de las metas e incluso de algunas recomendaciones generales. Hasta ahora solo se ha cubierto el QUÉ, ahora toca platicar del CÓMO.

El Cómo

La herramienta estelar de esta sección obviamente es el dinero. Admitámoslo, una imagen recurrente en nuestra mente acerca del dinero es un billete de cualquier denominación o un objeto metálico, como una moneda. Incluso puede ser un tema esotérico y prohibido en algunas mesas familiares o religiosas. No es mi intención profundizar en entender ni explicar el dinero así que usemos a los economistas ya que han definido las funciones del dinero como:

Libras esterlinas
  • Una reserva de valor
  • Una unidad de cuenta
  • Un medio de intercambio

Tus inicios como especulador

Piensa en cuando estudiaste en la primaria acerca del trueque y de como era una gran idea, tan buena que incluso llegaste e intercambiar tus tazos/canicas/cartas de Pokémon con algún amigo. Maestría en trueque y no tenías ni 12 años. Continuando con el ejemplo, recuerdas esa carta/canica/objeto que no intercambiabas por nada, a esa que le decías «la de la suerte». Eso era porque el valor que le asignaste a ese objeto era mayor a cualquier otro disponible en ese entonces.

El ejemplo nos funciona porque ayuda a clarificar la utilidad del dinero. El dinero es algo que tiene valor como el objeto del párrafo anterior, pero la ventaja del dinero es que es mucho más fácil de intercambiar por otro objeto ya sea de la misma naturaleza o no. La papelería no te iba a aceptar tu canica como método de pago por la monografías de Benito Juárez.

Ahora suponiendo que en la tiendita de la esquina sí te aceptan tu objeto a cambio de algún producto. Imagínate que quieres una bolsa de gomitas y la persona que te atiende te dice que cada bolsa de gomitas vale media canica. Eso te deja con dos opciones: O compras 2 bolsas de gomitas o te vas sin gomitas. La ventaja del dinero es que este tipo de intercambios de valor puede ser exacta en sus cuentas sin dejar un mal sabor o un exceso de azúcar por adquirir más de una bolsita.

Mercado en la antigua Tenochtitlan

Tu Portafolio

El dinero es la herramienta por excelencia para llevar la cuenta de tu portafolio. Si tu decides llevar la cuenta en cabezas de ganado, número de departamento o hectáreas, adelante, se vale, pero para la mayoría de nosotros es mas sencillo pensar en simple dinero. Ahora, una de las primeras reglas del portafolio es:

Tú no eres tu portafolio.

JCP
Izquierda: Steve Cohen, famoso administrador de un fondo de inversión en quien se inspirarón para la serie de Billions. Derecha: Bobby Axelrod personaje de la serie Billions.

Es muy común tener nuestra identidad ligada a nuestro trabajo, a nuestros ingresos, a nuestro título profesional e incluso a nuestra casa o coche. Por lo mismo a veces nos identificamos con nuestro portafolio y como todo, no es que sea bueno o malo sino que te funcione. El portafolio es una figura separada a tu persona, el éxito del mismo es algo separado de tu éxito personal.

Un portafolio entonces no depende de ti, a tu portafolio le debe de valer 3 canicas (sin contar la de la suerte obviamente) si vives o mueres. Un portafolio debe depender de factores económicos ajenos a tu persona. Tu solo eres la persona encargada de administrar ese portafolio. Ahora es momento de aplicar la maestría en trueque pero en tu portafolio personal.

Los 3 (4) Factores

Amateurs have a goal. Professionals have a process.

El trabajo del administrador del portafolio es trabajar por tus metas (El comienzo) teniendo en cuenta un conjunto de factores. Estos tres factores determinarán el éxito o el fracaso de tu portafolio. Cuando se toma una decisión sin tener idea de estos factores estás de nuevo confiando en tu suerte como mencionamos en la primera entrada de esta serie (El secreto). Los 3 factores son:

  • Precio
  • Volumen
  • Volatilidad

Mientras tengas en mente estos factores deberás trabajar para lograr tus metas sin importar cuales sean. A tu portafolio le da igual si la meta es una casa, tu jubilación o dejar una herencia. Las metas funcionan para inspirarte y mantener la disciplina, así que lo único relevante para el trabajo de administrador en cuanto a las metas es su fecha objetivo. El tiempo es la red que unifica tus metas con los factores mencionados previamente. Ten cuidado de que la prisa no te haga perder el control. La sensación de la falta de tiempo te hará comprar a un precio más alto y vender a un precio más bajo, te hará sentir que el riesgo vale la pena y a veces te dejará sin dormir. El tiempo no es un factor común y corriente porque a veces se siente que corre más de prisa y otras veces sentimos que nos sobra, si bien el tiempo se puede medir, no es fácil verlo pasar cuando hay prisa en lograr ciertas cosas.

Clásico…

En la siguiente parte hablaremos más de los factores para que los sepas usar adecuadamente en la construcción de tu portafolio y en la selección de sus instrumentos.

Continuará… Creación y Conservación (4)

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