El que cree es porque no sabe y el que sabe no tiene necesidad de creer.

La entrada anterior (El Secreto) menciona que lo primero a realizar es empezar lo antes posible. Es como cuando damos instrucciones de como llegar a nuestra casa (ignoremos Waze y Google maps por el momento). Sabemos claramente cual es el destino, incluso identificamos y compartimos las referencias que consideramos importantes, como el árbol torcido, el centro comercial, el parque, la Av. número #, etc. El destino es desde donde mentalmente iniciamos la descripción de los pasos a tomar y de ahí de-construimos el camino para armar las instrucciones y dárselas a los invitados en la forma más clara posible.

Los invitados lo primero que hacen es ir e identificar su punto de referencia más cercano o por lo menos el que se les haga más familiar. Hay personas que para llegar a tu casa vienen desde el norte, desde el sur o desde el centro. Así que lo primero que hará cada quién es acercarse al primer punto de referencia. Es lo mismo con tus metas.

Así que identifica:

  • A donde llegar (la meta)
  • Puntos de referencia (metas intermedias)
  • El punto de partida.

Las metas

Todos creemos tener metas y sueños, pero no hacemos un esfuerzo suficientemente grande para lograrlas. Por eso, siempre que digas que tienes una meta hay un método infalible para saber si vas en serio o no. El método consiste en que compares tu determinación de lograr esa meta con la determinación de Rubí, sí la novela del 2004 que seguramente llegaste a ver… por accidente. Parece chiste pero en realidad tus acciones de cada día son una forma de medir/saber si de verdad irás por esa meta o no. Tampoco estoy diciendo que te desvivas por tus metas, pero como todo en la vida, encuentra una balance entre ir por ellas y dejar que ellas vengan.

Equilibrio

Ejemplo

Dependiendo de tu edad y de tus ingresos debes elegir tus metas. Si tienes 35 años y ganas 30mil pesos libres de impuestos de los cuales gastas en gastos fijos el 50% entonces puedes pensar en términos de periodos de tiempo. Es decir, si al mes puedes ahorrar un 30% ($9,000) de tus ingresos libres de impuestos significa que al año en un mundo lineal podrías aumentar tu portafolio en ($9,000 mensuales * 12 meses) 108 mil pesos. Quiere decir que en 5 años puedes tener una meta de incrementar tu valor del portafolio en 500 mil pesos.

Cuando pensamos en nuestras metas financieras

Entonces si la meta principal es tener a los 35 años un portafolio con un valor de, mínimo 500 mil pesos, significa que podrías tener como metas intermedias un periodo de 6 meses. Es decir que cada 6 meses puedes revisar si vas bien con tu cantidad del periodo (50 mil pesos cada 6 meses para lograr 500mil en 5 años). Habrá meses que vayas debajo de la meta, habrá meses que vayas por arriba de la meta. Tener estas metas intermedias en intervalos de tiempo no tan largos te permite no soltar la meta e incluso apretar cuando debas de apretar los gastos. Incluso es bueno saber cuando modificar la meta ya que como personas nuestras situaciones personales nos hacen estar preparadas y preparados para cualquier eventualidad o cambio de plan.

Ahora que ya tienes la meta y sabes identificar si irás tras ella o no (el factor Rubí) entonces parte desde donde estás hoy en día.

El punto de partida

Identifica cuanto gastas en promedio al mes. Ya sabemos que esto es un promedio, a veces toca pagar la anualidad de ello o de aquello. Trabaja con el promedio y no pierdas tiempo queriendo saber exactos. Verás despues que es más fácil llevar el registro de tu portafolio en vez de tus gastos.

Marca una clara división entre gastos necesarios y gastos innecesarios (los lujos o caprichos). Toma una hoja y empieza a enlistar tus gastos fijos/necesarios promedios. Si puedes llevar un registro mensual es mejor. Aquí quizás pueda ayudarte tu contador. Los gastos fijos (necesarios) deben ser mayores a los gastos variables (los lujos o caprichos). Si no es así, ahí tienes una buena oportunidad para aumentar la cantidad que ahorras.

Cuida que tus gastos estén siendo encaminados a cosas que de verdad necesitas porque si gastas de más en caprichos o lujos pronto no tendrás para cubrir las necesidades y estarás como otro personaje famoso que siempre andaba poniendo excusas para cubrir su renta.

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Es vital que no te imagines escenarios irreales por ejemplo que en 10 años serás millonario. Ojalá sí se cumplan tus sueños pero para eso están las metas y las ganas de cumplirlas. Maneja tus expectativas.

Maneja tus expectativas

La verdad

Admitamos algo de una vez. Mucho de lo que sucede a nuestro alrededor es pura suerte. Que nuestros papás nos hayan enviado a cierta universidad o que un amigo nos recomendó a cierta empresa es cosa del azar y de la suerte. Claro que cada quien tiene su mérito en sus logros, no estoy diciendo que no. Lo que sucede es que si no hicieras un plan y dejarás las cosas a la suerte seguro las cosas saldrán bien porque hoy estás leyendo esto lo que quiere decir que eres alguien afortunada o afortunado. Lo que te estoy proponiendo es que mejores un poco la forma en la que planteas tu camino de vida. Ponlo solo un poco de más cuidado e intención a algunas cosas.

Al final creo que el interés compuesto aplica para todo ámbito de nuestra vida. Así que si mejoramos un poco cada cierto tiempo no nos sorprenderemos cuando algo bueno nos esté sucediendo. Ya sabes lo que dicen:

A medida que mejora mi forma de trabajar mi suerte se hace mas recurrente.

Continuará… Creación y Conservación (3)

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