Confidence is deciding you’re unstoppable, not that you’ll never fail.

Tom Bilyeu

Hoy estaba viendo un documental titulado «Osos» en donde pude ver el viaje que tiene que soportar una mamá oso para poder sobrevivir el primer año de vida de sus crías. No quisiera contarles mucho, pero ¡qué difícil es la vida de los animales!

Es por ello que me pregunté si nosotros la tenemos más fácil o simplemente tenemos nuestros propios retos a la manera de cada quien.

El correo que estaba pensando mandar tiene que ver con que la semana pasada, supuestamente, tenía un citatorio para declarar un crimen cometido. Si quieren entrar un poco en esa situación, pueden leer el enlace siguiente (https://bit.ly/2p5QpOt). Sin embargo, al estar haciendo un poco de ejercicio, las ideas respecto al tema fluyeron de mejor forma. Me gustaría compartirles la reflexión que tuve:

No se trata de ganar o perder, sino de querer seguir avanzando.

En el enlace que les compartí, hablo sobre el estar preparados para todo, sin embargo, hay cosas para las cuales no lo podemos estar. Es en esas situaciones en donde la vida nos pone a prueba, tal y como a la mamá oso cuando tiene que enfrentarse ante la decisión de proteger a una cría porque es ella quien tiene la mayor probabilidad de sobrevivir.

Mientras nadaba, me preguntaba cómo le podemos hacer para «estar listos», para saber responder. ¿No les ha pasado que de repente agarran una racha en donde de verdad están pensando en que no saben si saldrán de esa? Ahí la respuesta me llegó como le llega el instinto a la mamá oso: me parece que la respuesta está en dejar de pensar en pérdidas o victorias, hay que pensar en el camino recorrido y en cómo seguir avanzando en el camino deseado.

La frase de «estar entre la espada y la pared» o la de «al fondo del agujero, ya sólo queda para arriba», son bonitas, pero parten de que sabes que hay una espada frente a ti, o de que ya estás hasta el fondo. No creo que esa sea la realidad en la mayoría de los casos. A veces solamente sientes que te presionan contra la pared sin saber quién o de dónde, sin saber cómo reaccionar.

Hoy se me ocurre que nunca sabremos cómo reaccionar de antemano, a menos de que ya hayamos vivido eso personalmente o por enseñanza de alguien. En la mayoría de las situaciones verdaderamente difíciles no sabes ni de donde vino ni qué hacer.

Lo primero que me parece que podemos hacer es preguntarnos el cómo creemos que pudimos haber llegado a esa posición. No es necesario, pero quizá a veces eso ayude a «identificar la espada». Después, ayudaría a que nos preguntemos una sencilla oración:

¿Cómo le hago para seguir avanzando?

Si te das cuenta, puedes estar ante un llamado fracaso o ante un éxito rotundo y aún así esa pregunta te seguirá llevando hacia adelante. Y si sigues cayendo o las cosas no van bien, por lo menos puedes hacerle como Buzz Light Year y decir:

«No estoy volando Woody, estoy cayendo con estilo»

Tendrás sentido del humor y verás que caer con estilo puede llevarte más lejos de lo que creías.

Espero esta reflexión te funcione para cuando te encuentres en una situación inesperada.

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