Human felicity is produced not so much by great pieces of good fortune that seldom happen, as by little advantages that occur every day.
– Benjamin Franklin

Para saber el riesgo que uno puede tomar en sus instrumentos financieros, debemos pensar en las circunstancias básicas de nuestra vida, es decir, cuándo entrarán en vigor, cómo afectarán nuestras finanzas en ese momento y cuál será la necesidad de efectivo que esa circunstancia me ocasione.
Ejemplo: un hijo/ la compra de una hipoteca/ el retiro.

Para un sencillo análisis responde las siguientes preguntas y ten un mejor panorama de tu plan de vida.

1.- ¿Eres soltero o casado? ¿A qué se dedica tu pareja?
2.- ¿Quieres tener hijos? ¿En qué año empezarás a pagar colegiaturas?
3.- ¿Heredarás dinero o bienes inmuebles? ¿Tienes el papeleo en orden?
4.- ¿Heredarás responsabilidades financieras al hacerte responsable de tus papás en su vejez?
5.- ¿Cuáles son los factores que pueden afectar tu carrera?
6.- Si eres auto-empleado, ¿cuánto duran en promedio los negocios de tu mismo ramo?
7.- ¿Necesitarás que tus inversiones te provean de efectivo constante en algún punto?
8.- De acuerdo a tus ingresos y gastos, ¿cuánto dinero es lo máximo que puedes perder en tus inversiones?

Al responder estas preguntas, te darás cuenta de que hay factores que quizá no estabas considerando. Revisa tu plan financiero y actualízalo cada año.

Recuerda que tu plan financiero se lleva con paciencia. Un buen plan financiero está hecho para tus metas y para tus tiempos (corto, mediano y largo).

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